28 de septiembre de 2010 por vani

Tomate tu tiempo

Cuando una persona se alimenta a mucha velocidad, las hormonas que brindan sensación de saciedad no se liberan a tiempo y, por ende, hay necesidad de ingerir más comida.

Los expertos en nutrición y dietas para adelgazar suelen recomendar (entre otras muchas cosas) que las personas que quieran bajar de peso coman lenta y concienzudamente, pensando en lo que están haciendo. Ahora, investigadores científicos griegos explican por qué motivo comer rápido se asocia a comer de más y, por extensión, promueve el sobrepeso.

Estos hallazgos son muy importantes hoy en día porque ofrecen consejos fáciles de aplicar para combatir el exceso de peso. La Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que habrá 700 millones de adultos obesos y cerca de 2.300 millones con sobrepeso para 2015. Los niños no representan una excepción: actualmente hay 22 millones de chicos menores a cinco años que ya son obesos.

Los kilos de más no son una simple cuestión de estética. Afectan la autoestima de las personas y generan un estigma social, pero también aumentan mucho el riesgo de desarrollar enfermedades como la diabetes tipo 2, los problemas cardiovasculares, artrosis y distintos tipos de cáncer. Como resultado, la obesidad disminuye marcadamente la calidad y la expectativa de vida.

Los investigadores del Hospital General Laiko de Atenas ya sabían que ciertas hormonas intestinales son liberadas durante las comidas para generar la sensación de saciedad en el cerebro. El objetivo del estudio fue averiguar si la velocidad de la alimentación afecta la producción de estas hormonas.

Todos los voluntarios comieron 300 mililitros de helado a distintas velocidades. Posteriormente, se midió siete veces a intervalos de 30 minutos su nivel de glucosa, insulina, lípidos y hormonas intestinales en sangre. Como resultado, aquellos que comieron su helado despacio tenían mayores niveles de hormonas intestinales y se sentían más satisfechos.

Los investigadores concluyeron que comer demasiado rápido disminuye la liberación de estas hormonas. Como consecuencia, la sensación de saciedad tarda en llegar, las personas comen más y como consecuencia suelen engordar.

“Nuestro estudio arroja algo de luz sobre un aspecto del sobre-consumo del mundo moderno: las personas comen rápido por las presiones del trabajo y del estilo de vida. La vieja advertencia que nos daban de niños de que comer muy rápido nos haría gordos puede, de hecho, tener una explicación fisiológica.”

Fuente: Periodismo.com

15 de septiembre de 2010 por vani

Bailando por un sueño…ser o parecer

Durante algunos meses, en el gimnasio entrenamos con una vidriera al bailando por un sueño. Del otro lado pasó la exuberante Violeta Lo Re, la bella Zaira Nara, el cuerpo armónico de Flopi Tesouro, y Maxi Diorio con toda su presencia.

La mirada de todos estaba puesta ahí, ¿en el baile?, no, en la cintura de una, en la cola de otra, en los abdominales de él y en las piernas de cada uno. Difícil ese espejo para aquellos que con mucho sacrificio hacen su rutina día a día para mejorar y sentirse bien.

A todos nos pasa en algún momento. Vemos modelos en las revistas, en la tele, y hasta nos comparamos con alguien que cruzamos diariamente en el trabajo, en el ascensor, o en el verano cuando estamos relajados en la playa o en la pile del club. Es complicado porque sin querer confirmamos un modelo de imagen al que aspiramos y que NO somos.

Seguramente tendrás tu pancita, tu cola no tan firme, tus piernas más gordas o más flacas, el famoso salero y mil cosas más con las que no estás conforme. Bien, para eso hay solución porque sos vos. No la hay cuando nos miramos en espejos de otros.

Es importante saber cómo somos y empezar a conocernos. Mi altura, el tamaño de mis huesos, mis medidas, el largo de mis piernas, la forma del torso, y la lista puede seguir…son los parámetros para reconocernos y ACEPTARNOS. Si logramos esto el cambio es posible, te aseguro que podrás mejorar todo aquello real que te molesta y no un imaginario.

Te estoy pidiendo lo más difícil, mirarte, conocerte, reconocerte y aceptarte. Ser vos y no parecerte a.

Lo fácil viene después con ayuda del ejercicio y los buenos hábitos.

Es lindo caminar, nadar, correr o bailar por un sueño…vos hacelo por el tuyo.

3 de septiembre de 2010 por vani

Primavera

Y si…aunque no lo creas llegó el 21 de septiembre. Empezás a pensar en el calor, la malla, los kilos de más y en la fórmula mágica para estar bien. Vos y yo sabemos que la fórmula no existe, pero sí podemos comenzar a mejorar hoy mismo. Al abrir los ojos proponete hacer en el día al menos una de las cosas que pueden ayudarte.
Mientras lo imaginás tomate dos minutos para estirarte, hace girar suavemente tu cuello, relajá los hombros con movimientos circulares y extendé los brazos hacia arriba. Al abrir los ojos te sentirás mejor.
Al salir lleva una botellita de agua para recargar varias veces al día y así de a poco lograr tomar los dos litros que el cuerpo necesita. Si estás con tiempo evitá el ascensor y bajá las escaleras, sino a la vuelta aunque el cansancio sea mucho podés subirlas, es el último esfuerzo que te pido del día, lo prometo.
Si viajas en colectivo intenta caminar antes de tomarlo o después, algún par de cuadras representa al menos diez minutos de caminata, más las escaleras te ayudará a empezar a fortalecer los músculos y mejorar la capacidad aeróbica.
Aún no mencioné la comida, es cierto que es fundamental una buena alimentación no solo para bajar de peso sino para llevar una vida más saludable. Cuidarse en las comidas no es morirse de hambre ni vivir a dieta, debe ser algo equilibrado y pensado a la medida de cada uno. Consejo: llamá ahora al nutricionista. Mientras tanto volvé a leer y elegí por dónde empezar, te aseguro que hoy ya te sentirás mejor.
Hasta la próxima.