12 de octubre de 2010 por vani

Una visita a tiempo

Aunque morir sea tan natural como nacer, no deja de sorprendernos cuando alguien cercano o conocido fallece, y más aún cuando a esa persona le queda mucho por vivir. Hace pocos días a todos nos shockeó la muerte de Romina Yan. No demoraron en aparecer los comentarios sobre su juventud, madre de tres hijos, llena de vida… y enseguida la reflexión en voz alta de “me podría haber pasado a mí”.

Tal vez sí, tal vez no, lo cierto es que cada uno de nosotros somos UNO y no sirven las comparaciones con el otro. Somos nosotros los que debemos conocernos y cuidarnos para, dentro de lo que es predecible y puede ser prevenido, llevar una mejor calidad de vida y tener un cuerpo sano.

Es probable que hasta los treinta años hayas llevado una vida sin complicaciones habiendo tenido malos hábitos alimenticios, poca actividad física y alguna esporádica visita al médico. El problema es que todas estas malas costumbres son acumulativas en el organismo y sus consecuencias tarde o temprano comienzan a aparecer.

Siempre es bueno abandonar el sedentarismo y tener una dieta sana pero debe ser controlado. No importa la edad que tengas para comenzar a incorporar hábitos saludables sino cómo hacerlo. No podemos inventarnos una dieta de la noche a la mañana o bajarla de internet, tampoco exigir el cuerpo de un día para otro con sobre entrenamiento o correr una maratón.

Seguramente algunos harán el intento y les parecerá que pueden, pero todo es un parecer. Si salás mucho tus comidas, si consumís café con frecuencia, si no te hidratás lo suficiente, si no respetás las ocho horas de descanso, tu organismo no está en plenitud aunque en apariencia no lo notes.

Consejo: nadie más indicado que el médico para decirnos si estamos en condiciones de realizar alguna dieta y comenzar una actividad física. Con un buen chequeo general sabremos qué comer, cuál es la actividad indicada para incorporar a nuestra rutina y cuándo empezar.

Todo puede cambiar y mejorar pero debe ser gradual y controlado. Hay especialistas que están para ayudarnos a hacer el camino correcto y sin atajos.

Dejá de lado los miedos y las comparaciones, conocerse a sí mismo es cuidarse. No pierdas tiempo, agendá la visita al médico y hacé una vida sana con responsabilidad.

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2 comentarios a “Una visita a tiempo”

  1. paola dice:

    Sabés que yo lo pensé y muchas de mis amigas que tienen hijos entraron en pánico. La verdad es que no sabemos nada de Romina, solo suponemos, y si igual lo supiéramos nunca es sano compararse. Gracias!

  2. Mir dice:

    Tu consejo es muy atinado. Hay decisiones propias – en mi caso dejar el cigarrillo hace ya varios años – pero tuve que acompañarla con el aporte médico para realizar una dieta saludable y actividad física que me permitieran bajar los cinco kilos que aumenté. Pude alejarme del cigarrillo y del sobrepeso con voluntad y la ayuda de los profesionales. No debemos compararnos con nadie. Por suerte cada uno de nosotros somos únicos e irrepetibles. Gracias Vanina, por tu página que nos acerca a la salud.

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