31 de octubre de 2010 por vani

Mitos: lo verdadero y lo falso en la alimentación

Cuántas veces te habrás preguntado si light quiere decir cero caloría, o si el aceite de oliva engorda menos que el de maíz o girasol. También, en alguna ocasión, ante tu pedido de tostadas en un bar el mozo te sorprendió con… ¿pan negro o pan blanco?, y por inercia, gusto o convicción elegiste rápidamente uno de los dos. Otro día, frente a la góndola del supermercado, dudaste entre comprar manteca o margarina, si te decidiste por la más sabrosa seguro te llevaste la primera.

Esta lista puede seguir y ser bastante extensa. La elección de los alimentos es parte de lo cotidiano, y a veces nos equivocamos al decidir qué vamos a comer aunque creamos estar absolutamente convencidos de que optamos por lo más saludable.

Cuánto habrá de verdad en lo que decimos y escuchamos en nuestro entorno, o en aquello que algunas revistas nos confirman como tips para llevar una dieta con éxito.

Repasá esta guía que nos ofrece el Departamento de Alimentación y Dietética del Hospital de Clínicas para conocer más sobre qué, cómo y cuándo comer.

1. El queso port salut engorda menos que el queso fresco
FALSO: El queso port salut, en su versión regular, aporta prácticamente las mismas calorías que  los quesos frescos. Conviene elegir la versión light que, por la misma cantidad, tiene menos calorías.

2. Para adelgazar no hay que comer pastas, ni pan, ni papa.
FALSO: Estos alimentos pertenecen al grupo de los almidones que aportan energía para nuestras actividades cotidianas. En cantidades adecuadas, pueden consumirse, siempre acompañando un plan de alimentación variado.

3. El pan tostado engorda menos que el pan fresco
FALSO: La única diferencia entre el pan tostado y el pan fresco, es que al tostarlo el pan pierde humedad, pero aporta la misma cantidad de calorías que el pan fresco.

4. La margarina es mejor que la manteca
FALSO: Las margarinas están hechas con aceites modificados, en un proceso llamado “hidrogenación”, que cambia las características  químicas y nutricionales del aceite, convirtiéndolos en grasas trans, tan perjudiciales para la salud como lo son las grasas saturadas y colesterol aportados por la manteca.

5. Un pomelo en ayunas “quema” grasa
FALSO: Ningún alimento tiene la función de adelgazar.  El pomelo y las frutas en general, tienen un bajo contenido calórico, aportan agua, vitaminas, minerales y fibra.

6. Las lentejas y la espinaca tienen tan buen hierro como la carne
FALSO: Si bien las lentejas y la espinaca tienen un elevado contenido de hierro, la absorción del mismo por el cuerpo humano es baja. Las carnes pueden tener igual o incluso menor cantidad, pero mucho más  disponibilidad para nuestro organismo.

7. Las galletitas y panes integrales (negros) aportan menos calorías que los blancos
FALSO: Las harinas y cereales integrales tienen prácticamente las mismas calorías que los productos refinados. La diferencia consiste en que los productos integrales tienen mayor contenido de fibra y minerales, sustancias beneficiosas para el organismo.

8. El alcohol fija las grasas
FALSO: El alcohol no fija las grasas, pero si aporta calorías (7 kcal/g). Estas se denominan “calorías vacías” dado que no aportan ni vitaminas ni minerales.

9. El aceite de oliva tiene menos calorías que el resto de los aceites
FALSO: El aceite de oliva aporta las mismas calorías que el que el resto de aceites. Por otra parte, todos los aceites aportan vitaminas y “ácidos grasos esenciales” indispensables para la vida.

10. La leche descremada tiene menos calcio que la entera
FALSO: La leche descremada se diferencia de la leche entera en el contenido de grasas; sin embargo, el contenido calcio y proteínas es el mismo.

11. Los alimentos 0% colesterol no tienen grasa
FALSO:
Los alimentos que no tienen colesterol, no necesariamente no tienen grasas. Un ejemplo claro de esto, son los todos los aceites: son 0% colesterol pero aportan como principal nutriente grasa.

12. Los productos light y diet no engordan
FALSO: Los alimentos light aportan menos calorías que su equivalente normal si se consume la misma cantidad, pero eso no significa que adelgacen. Muchos productos light siguen teniendo calorías.

13. Si se hacen menos cantidad de comidas por día se engorda menos
FALSO: El saltear comidas implica llegar con excesivo hambre y ansiedad a la siguiente comida. Esto no solo no ayuda a disminuir de peso, sino que además genera malos hábitos de alimentación. Para disminuir de peso se deben realizar las 4 comidas (desayuno, almuerzo, merienda y cena)

14. El consumo de edulcorantes a diario produce cáncer
FALSO: Todos los endulzantes artificiales que se encuentran en el mercado son seguros, utilizados en las dosis adecuadas. En cantidades que superan exageradamente las recomendaciones, pueden ser nocivos para la salud.

Guía a cargo de la Lic. Cinthya Musso y equipo. Departamento de Alimentación. Hospital de Clínicas

12 de octubre de 2010 por vani

Una visita a tiempo

Aunque morir sea tan natural como nacer, no deja de sorprendernos cuando alguien cercano o conocido fallece, y más aún cuando a esa persona le queda mucho por vivir. Hace pocos días a todos nos shockeó la muerte de Romina Yan. No demoraron en aparecer los comentarios sobre su juventud, madre de tres hijos, llena de vida… y enseguida la reflexión en voz alta de “me podría haber pasado a mí”.

Tal vez sí, tal vez no, lo cierto es que cada uno de nosotros somos UNO y no sirven las comparaciones con el otro. Somos nosotros los que debemos conocernos y cuidarnos para, dentro de lo que es predecible y puede ser prevenido, llevar una mejor calidad de vida y tener un cuerpo sano.

Es probable que hasta los treinta años hayas llevado una vida sin complicaciones habiendo tenido malos hábitos alimenticios, poca actividad física y alguna esporádica visita al médico. El problema es que todas estas malas costumbres son acumulativas en el organismo y sus consecuencias tarde o temprano comienzan a aparecer.

Siempre es bueno abandonar el sedentarismo y tener una dieta sana pero debe ser controlado. No importa la edad que tengas para comenzar a incorporar hábitos saludables sino cómo hacerlo. No podemos inventarnos una dieta de la noche a la mañana o bajarla de internet, tampoco exigir el cuerpo de un día para otro con sobre entrenamiento o correr una maratón.

Seguramente algunos harán el intento y les parecerá que pueden, pero todo es un parecer. Si salás mucho tus comidas, si consumís café con frecuencia, si no te hidratás lo suficiente, si no respetás las ocho horas de descanso, tu organismo no está en plenitud aunque en apariencia no lo notes.

Consejo: nadie más indicado que el médico para decirnos si estamos en condiciones de realizar alguna dieta y comenzar una actividad física. Con un buen chequeo general sabremos qué comer, cuál es la actividad indicada para incorporar a nuestra rutina y cuándo empezar.

Todo puede cambiar y mejorar pero debe ser gradual y controlado. Hay especialistas que están para ayudarnos a hacer el camino correcto y sin atajos.

Dejá de lado los miedos y las comparaciones, conocerse a sí mismo es cuidarse. No pierdas tiempo, agendá la visita al médico y hacé una vida sana con responsabilidad.